Historia de la UE
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El siglo XX fue uno de los más terribles que ha vivido la humanidad y Europa en concreto. Sobre su suelo se libraron dos guerras mundiales e innumerables conflictos bélicos regionales que causaron millones de víctimas y de exiliados. “Para evitar que hechos así volvieran a repetirse, sobre los escombros de la Segunda Guerra Mundial, entre 1945 y 1950, un grupo de destacados estadistas europeos entre los que se encontraban Robert Schuman (ministro francés de Asuntos Exteriores), Konrad Adenauer (Canciller alemán), Alcide de Gasperi (Primer ministro italiano) y Winston Churchil (Premier inglés) se mostraron decididos a terminar con la rivalidad entre países europeos y establecer una paz duradera”, explica Miguel Palacios, eurofuncionario de la Dirección General de Presupuestos.
Los primeros acuerdos se establecieron en 1950 con la creación de la de CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero) sentando las bases de lo que siete años más tarde se convirtió en la Comunidad Económica Europea, gracias al Tratado de Roma (1957). Inicialmente la formaron sólo 6 países. Ya en 1992, con el Tratado de Maastricht, se estableció la Unión Europea que añadía a las estructuras comunitarias un sistema de cooperación intergubernamental y ampliaba el número de miembros. Se hacía realidad el sueño de pensadores europeos como Víctor Hugo que imaginó unos pacíficos `Estados Unidos de Europa´ inspirados en ideales humanistas. 
En la actualidad 27 países forman parte de la Unión Europea y dos más, Turquía y Croacia, están en fase de negociación. El Consejo Europeo establece tres criterios que deben cumplir los países para convertirse en miembros. El primero es que dispongan de instituciones estables que garanticen la democracia, el estado de derecho, los derechos humanos y el respeto y la protección de las minorías; el segundo es una economía de mercado viable y competitiva; el tercer criterio exige capacidad para asumir las obligaciones impuestas por la adhesión y tener una administración pública capaz de aplicar y administrar las leyes de la UE.